La desazón de unos presupuestos grises

Ayuntamiento de Benicasim

Cuando empieza un período anual todos construimos unas expectativas positivas. Ese es el caso que se supone a cualquier persona, una idea de superación; también de los ayuntamientos. En la política local, los presupuestos nos debieran situar en la tesitura de mejorar las circunstancias que rodean a la ciudadanía.

Ese espíritu optimista que se ha de inyectar desde la política presupuestaria se viene abajo por lo “regresivo” de las propuestas con las que nos encontramos. Con menos dinero que el año pasado –1,54%– no podemos sino exclamarnos que vaya un progreso para un pueblo. Se invierte menos y se abandonan cosas cruciales con un continuismo que denota dejadez por la mejora de la vida vecinal. Ahí está la continua negativa del equipo de gobiernos y sus socios a propiciar una línea de autobuses dentro del término.

Estos presupuestos no crean empleo local. Por el contrario, fomentan pequeñas triquiñuelas contractuales para consolidar externalizaciones de servicios. Ahí está el ejemplo de los 35.000 euros que se dedican a “información” de la alcaldesa, cuando ya tiene asignada con sueldo una persona en el gabinete de prensa y comunicación. Es decir, dan trabajo a empresas de fuera. Qué diremos de los pingües beneficios adjudicados que da la publicidad propia pagada con dinero ciudadano.

El gasto en personal, sin embargo, baja el 0,69%. O sea, seremos peor atendidos porque habrá menos trabajadores municipales. Gracias a la ley Montoro de reposición de personal, a Mariano Rajoy y a los que lo apoyan en Benicàssim.

Veamos otro “pero” que les ponemos a estos presupuestos. El gasto corriente sube hasta el 2,50%. Se trata de gastos figurados que, como en el 2016, puede que no se realicen: Tanatorio, Canons, Smart City, Día del Turista… ¿Dónde está ese dinero? Buena parte se derivó a fiestas. Eso sí es gastar alegremente. Cuando ARB justifica los presupuestos según las prioridades debe entender que son más importantes los toros embolados que un servicio de autobuses que lleve a la gente mayor de zonas periféricas al centro de salud.

Otro aspecto es su fundamento recaudatorio. Son gravosos para los vecinos porque se mantienen en los impuestos directos –el 71% en la recaudación del IBI—y no suman ni una cantidad de inversiones externas porque el equipo de gobierno, desde hace seis años, no ha traído capital para inversión en infraestructuras. Tendrían que viajar más a Madrid y a Valencia a gestionar este aspecto, cosa que no hacen apenas. Ahí están los edificios e infraestructuras paralizados (tanatorio, por ejemplo) porque no se ha sido capaz de insistir y personarse en el Ministerio de Fomento tantos años del mismo color que el equipo de gobierno.

Con un 0,65 menos de inversión de otras administraciones, nos damos cuenta de lo descorazonador de estas cuentas. El Impuesto de Bienes Inmuebles es elevado en nuestra ciudad, y tendría que aprovecharse en solventar problemas endémicos: Villa Elisa, Comunicaciones, Autobuses urbanos, retransmisión de los plenarios, o en desbloquear el colapso urbanístico. Ahí están las sentencias que obligan a modificar el proyecto de Benicasim Golf con un humedal que el PP-ARB-C’S no quieren desbloquear. ¿Significaría que tengan que devolver parte del IBI mal cobrado?

En definitiva, han ahorrado dinero en educación gracias al programa Xarxa Llibres, se ha sacado adelante el CEAM que tendrá que pagar la Generalitat. Se ha conseguido el compromiso de que Valencia nos pague la deuda de Villa Elisa en cuanto haya un proyecto, pero ese proyecto de futuro sigue sin ser nada concreto. Nuestros presupuestos no presentan claves de progreso, desinvierten en educación y no abren ventanas nuevas al turismo. Dejan a nuestros ciudadanos al albur de sus circunstancias personales sin proporcionarles servicios de calidad. Cuando los hay, se tiene que pagar porque la factura de las empresas es considerable: ahí están los más de 200.000 euros que se abonan por la gestión de la piscina, los miles de más que nos cuestan las motos de la policía local por tenerlas alquiladas, la falta de planificación de cambio de aceras en algunos barrios o las carencias en limpieza viaria.

Una vez más, la Alcaldesa, con ARB y Ciudadanos, no nos sacan del atolladero. Seguimos vegetando en el limbo de la política cómoda, insípida y desmotivadora.

Miguel Alcalde Sánchez/ Adolf Piquer Vidal (PSPV-PSOE Benicàssim).

Redacción Redacción (31433 Posts)

Publicación de notas de prensa y otros contenidos generados por terceras personas


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Política de comentarios:

Castellón Confidencial no se hace responsable de las opiniones vertidas en los comentarios. La responsabilidad legal de los comentarios vertidos corresponde a los autores de dichos comentarios. Este es un espacio para el debate. No hay moderación prevía en los comentarios, pero Castellón Confidencial se reserva el derecho a retirar comentarios irrespetuosos, ofensivos o inadecuados. Si envía un comentario, este sitio almacenará una entrada en un fichero de datos para poder mostrar su comentario a otros usuarios. Podrá ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición en lectores@castellonconfidencial.com