Mi bebé burbuja

bebe pixabay public domain

Los padres y madres velan constantemente por el bienestar de su bebé y hacen todo lo posible por mantener su seguridad, sin embargo, el exceso de protección es una espada de doble filo que no es tan beneficioso como la gente cree.

Muchas familias, sobre todo las madres, envuelven a su bebé con una burbuja impidiendo que se ensucien, se caigan o se hagan algún daño, incluso a veces las propias madres dificultan el contacto de sus hijos con otros niños por si se dañan. Y no suelen reñirles porque creen que “se traumatizan”.

Pues bien, esto es un error. Por un lado, un trauma es un acontecimiento o situación tan impactante que el cerebro no es capaz de entender ni asimilar, esto puede producir que el mismo cerebro tenga problemas a la hora de recuperar ese recuerdo. Pero reñir y decir “No” a un niño cuando se porta mal o hace algo que no debe, no produce tal efecto.
Sobreproteger a tu hijo es negarle la oportunidad de explorar el mundo y de conocer su entorno.

Los bebés burbuja apenas tienen estimulación física, son quietos, les asusta acercarse a otros bebés, no se atreven a explorar el lugar y buscan la aprobación de los padres. Estos niños se vuelven niños inseguros, tímidos, retraídos y tienen problemas para relacionarse con sus iguales. No aceptan perder ni que les nieguen las cosas porque nunca han recibido un “No” y tienen poca tolerancia a la frustración.

Conforme vaya creciendo será incapaz de hacer cosas por sí mismo, en el colegio y más adelante en el trabajo tendrá problemas de socialización, son dependientes para todo… y reconócelo, tú no estarás siempre y a todas horas con tu hijo.

Por lo tanto, ¿tienes que proteger a tu hijo? Sí. Pero ¿a qué nivel? Los niños deben caerse y aprender a levantarse, tú serás su apoyo cuando se haga daño o cuando no sepa hacer algo, pero primero debes dejar que lo intente sólo. Si quiera hacer algo que no debe, tienes que decirle “no” y explicarle el por qué. Deben aprender que no se puede tener todo en la vida y que tendrán que desistir de cosas que quieran, porque si no aprenden esto, intentarán conseguirlo a la fuerza y por las malas en todos sus ámbitos.

Tienes que hacer que tu hijo sepa que estás ahí, pero que no dependa 100% de ti. Lo normal de un niño pequeño es que corra, que juegue, que se acerque a otros niños, que caiga y se levante, que llore e incluso a veces, que le parezcas pesado/a y no te haga mucho caso.

Necesitan estimulación

Si tu bebé no se mueve del sitio, no intenta jugar con otros nenes, no da “grititos” queriendo llamar la atención y que le hagan caso, no levanta los brazos para que lo cojan gente que ya conoce (tíos, primos, abuelos) y se vuelve inseguro y llora cuando no está en tus brazos.

Si no dejas que se ponga nada en la boca (ni sus propios juguetes de bebé), no permites que se acerquen otros niños de su edad a jugar con él, lo ayudas para hacer cualquier tarea, corres rápidamente para socorrerle cuando se cae sin darle la oportunidad de levantarse solo, te molesta que le regalen cosas o que le besen sin preguntarte a ti primero, no te gusta que lo cojan en brazos… Lo estás sobreprotegiendo.

Sobreproteger a tu hijo no es ayudarle, es perjudicarle e impedirle su autonomía.

Gemma Cardera Gemma Cardera (31 Posts)


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