Una Madame Guillotine en cada casa

jesús montesinos radio voramar

Como en los mejores tiempos de Robespierre aquí cortamos cabezas por el mero hecho de que alguien nos caiga mal. Cualquier periodista, cualquier policía, cualquier juez, se cree investido de autoridad moral suficiente para ajusticiar a cualquier político o a un vecino que no recoge las cacas de sus perros. Mientras tanto siempre hay una mano que mece la cuna en su propio interés. Por ejemplo: ¿Quién se beneficia del ajusticiamiento de Rita Barberá en la plaza pública?

La Revolución Francesa popularizó la guillotina (Joseph Ignace Guillotín) para que Marat pudiera ajusticiar a los aristócratas. Pero apenas un tiempo después Robespierre creó un terror legal que llevó la cuchilla a más 40.000 franceses por el mero hecho de considerarlos enemigos interiores de la República. “Emanación de la virtud” le decía Robespierre al uso del artefacto.

Ese terror legal se ha seguido utilizando. Fue contra los moriscos. Contra los herejes de la religión. Y hasta en la Guerra Civil y posteriormente se llevaban a uno al paredón o al cuartelillo por unos lindes, un exceso en el riego o por mirar la mujer de tu prójimo. Aquí siempre han habido Plazas de la Concordia para lucimiento de Madame Guillotine. Reales o virtuales.

Hay que cortar cabezas

Ahora la guillotina es un uso político para hundir al prójimo. No hay sangre. Pero el telediario le arruina la vida a cualquiera. Dan lo mismo las pruebas. Basta con la sospecha. O el deseo de venganza subjetiva. Cualquier vecino tiene derecho a ajusticiar a un tercero. Y si encima tienes un micrófono o un perfil en Facebook pues ya eres un vengador como Charles Bronson.

¿Cuántos de todos los imputados durante los últimos años han acabado condenados por la justicia? ¿Y cuántos en la cárcel por la causa que fueron acusados? Solo por los casos más conocidos y divulgados creo que ni el 5%. ¿Y a cuántos se les ha repuesto el honor y la consideración pública que tenían cuando arrancó su caso? ¡A ninguno! Al contrario. Han quedado manchados para siempre. Ajusticiados por Madame Guillotine.

Esta nueva Inquisición la ejercen propios y extraños. Los tuyos y los de enfrente. ¿Quién filtró las fotos de Pepe Blanco en la gasolinera? Pues el PSOE. ¿Y quién está moviendo la silla de Vicente Betoret con el caso Imelsa? Pues el PPCV para colocar a Centelles. ¿Quién llamó a las cámaras para sacar la imagen de Rodrigo Rato entrando en el coche celular? ¿Y quién ha asesorado a Marcos Benvent durante tanto tiempo para que cantara y documentara sus acusaciones? En esto de los dossiers y las filtraciones para hundir a alguien siempre hay una mano que mece la cuna. Lo que pasa es a los periodistas del momento les gusta que les den el trabajo hecho y ni se molestan en saber quién mece la cuna.

Se ha creado un código que permite convertir en sentencia la más leve insinuación. Y a fuerza de ser políticamente incorrecto tengo que decir que no hay más leve reflexión pública y privada sobre la validez de esa sentencia. Aquí todos manejamos la guillotina y nos encanta cortar cabezas. Es la venganza contra el poder, un juego que nos encanta a los españoles. En Andalucía ponen en la picota al PSOE que lleva 30 años mandando y en la Comunidad Valenciana al PP que podría llevar los mismos si no fueran tan torpes.

Soldados de la Cruzada

Después de 25 años ganando elecciones en la ciudad de Valencia hay unas ganas locas por ajusticiar a Rita Barberá. ¿Dónde están todas las pruebas y dossiers que se filtraron sobre los millones robados por Jordi Pujol? ¿Y todo lo que salió sobre una trama de financiación de Compromís? Es la emanación de la virtud que todos enarbolamos con la guillotina en la otra mano. Es una nueva Cruzada en la que participan grupos de policías adscritos a diferentes ambiciones, jueces que quieren quedar bien con la opinión publicada o periodistas que ejercen de guerreros del antifaz. Porque hay que ver la cantidad de salvadores éticos que han aparecido. Si a muchos jueces, policías y medios de comunicación les aplicamos la norma no se salva ninguno.

Preguntas a cualquiera y sabe más de Pujol, Barberá o Undargarín que los jueces instructores. En los bares se habla de Messi, Peter Lim y las casas de Rita, que no sé cuántas tiene ni mi interesa. Todos conocemos a un periodista o un policía que lo sabe todo. Y el todo es el código moral que considera ajusticiable a quien nos cae mal. Hace un año Alfonso Grau era el malo. Ahora he oído que es una víctima de la malvada Rita Barberá.

Pero da lo mismo. Lo importante es disponer de la guillotina. Me releo las Diligencias Previas 132/15 de la UDEF Central, Informe 26.832/16 contra Manos Limpias y Aubanc, y si fuera el juez los echaba a todos a la calle. Y hablo de Manos Limpias, que es lo más sospechoso de España. ¿Así se hacen los informes sobre los mil casos de corrupción que se filtran por aquí o por allá? ? ¿O solo es que hay que sumar frases hechas para conseguir un titular y guillotinar a alguien?

Todo vale en el juego de la guillotina. Igual se monta un comando en Twitter que hunde una empresa que hacen correr por Facebook la caída en bolsa de las inversiones de Peter Lim. Hay que crear un clima justiciero y todo el mundo es virtuoso para manejar la guillotina y la moral. ¿Cuántos de verdad están libres de culpa para tirar la primera piedra? Acabaremos guillotinando a los dueños de perros que se cagan en la calle.

Jesús Montesinos Jesús Montesinos (57 Posts)


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